¿Me llamo crónica?
Pasar años en estado de supervivencia agota, genera en tu cuerpo desgastes físicos y mentales, que con el tiempo pueden mejorar si tú así lo decides para no quedarte en un estado de alerta permanente; pero cuando crees que tu situación va por un buen camino la vida te sigue poniendo retos, y esos retos traen consigo situaciones extraordinarias que pueden hacer que recaigas y te derrumbes.
Por un tiempo te lo permites: le das cupo a que esos sentimientos derrotistas te gobiernen, las lágrimas y la tristeza son tan grandes que ya no puedes cargar más con ellas, y buscas alternativas para sentirte mejor, y algunas sirven por momentos pero te toca seguir buscando.
Intentas encontrarle un sentido, una lección de cada situación para buscar un nuevo propósito, pero no quieres aferrarte a esto para siempre, lo monotemático abruma, y generas un anhelo profundo tal vez por muchas cosas que ni siquiera solías hacer, pero por el solo hecho de no poder hacerlas las quieres.
Y llegas a un punto vacío, donde las alternativas se limitan y te dejan desconsolada, te preguntas una y otra vez con la mirada perdida:
¿Te conviertes en tus lesiones?
¿Me llamo crónica?


0 Comments:
Publicar un comentario