Nos atraen tantas cosas,
tantas figuras,
tantas personalidades,
tantas situaciones que encontrarlas
y compartirlas con una sola persona es quimérico;
todos somos diferentes en la superficie
pero en el fondo somos los mismos,
y sólo queremos
y nos importa una cosa: nosotros mismos.
Constantemente queremos más,
somos unos inquietos incesables
y al presentarse una oportunidad
de algo que no hemos intentado
nos atrae mucho la posibilidad de asecharlo,
y de conocer lo que podemos obtener,
y es tan fácil,
pues el que busca encuentra,
sea lo que sea que estaba buscando:
algo que no se esperaba.

0 Comments:
Publicar un comentario